Mamparas
Cómo elegir una mampara de ducha para un baño pequeño
En un baño pequeño la mampara decide si el espacio se siente amplio o agobiante. Estas claves te ayudan a acertar.
Empieza por cómo se abre
El tipo de apertura es la decisión más importante cuando hay poco sitio.
- Fija: un panel sin puerta. Es la opción más ligera visualmente si la ducha permite entrar por un lateral abierto.
- Corredera: las hojas se deslizan y no necesitan espacio delante para abrir. Muy útil cuando el lavabo o el inodoro están cerca.
- Abatible: la puerta se abre hacia fuera. Facilita la entrada, pero necesita que el recorrido de apertura quede libre.
- Angular: para duchas en esquina, cierra dos lados y aprovecha un rincón.
Vidrio transparente o translúcido
El vidrio transparente deja ver todo el suelo y las paredes, y eso hace que el baño parezca más grande. El translúcido o acanalado aporta intimidad y deja pasar la luz; es buena opción si el baño es compartido o si quieres disimular la zona de ducha. Los vidrios decorados dan carácter, pero conviene usarlos con mesura en espacios reducidos.
Con perfil o con el mínimo de perfil
Una mampara con marco dibuja una línea marcada y puede encajar en baños de estilo industrial o clásico. Si buscas sensación de amplitud, cuanto menos perfil visible, más ligera resulta.
Mide antes de elegir
Mide ancho y fondo del plato de ducha, la altura disponible y comprueba si las paredes están a escuadra. Anota también la posición de la grifería y del rociador, para que la puerta no choque y el agua no salga por la zona de apertura.
Pensada junto al plato
La mampara y el plato de ducha se eligen juntos. La posición del desagüe y el tamaño del plato condicionan qué configuración es posible.